Mediante la lectura nos hacemos contemporáneos de todos los hombres y ciudadanos de todos los países. Antoine Houdar de la Motte (1672-1731) Escritor francés
Algunos miembros de la Asociación
lunes, 18 de junio de 2012
Lectura dramatizada del cuento de Pedro Antonio de Alarcón "El Carbonero Alcalde"
El pasado sábado, día 16 de junio a las 21,30 h., el grupo Ágora de la Asociación de Amigos de la Biblioteca recordó a Pedro Antonio de Alarcón, con la lectura dramatizada del cuento "El Carbonero alcalde". El acto tuvo lugar en La Catedral Punto de Encuentro que nos prestó su apoyo en todo momento, tanto en la realización como en la promoción del evento. Miembros de la Asociación de Amigos de la Biblioteca, de la Catedral Punto de Encuentro y representantes del Ayuntamiento de la La Peza, que se sumaron al acontecimiento, ataviados con indumentaria que imitaba la de la época, dieron un toque mágico que consiguió trasladar a los asistes al día 15 de abril de 1810, en el que tuvo lugar la famosa batalla contra las tropas napoleónicas. El canto y la música de Esther y Rosa de Lima Fernández animaron y enriquecieron la velada. Con este acto la Asociación inauguró una forma original en Guadix de invitarnos a la lectura.
miércoles, 6 de junio de 2012
martes, 22 de mayo de 2012
LOS DERECHOS DEL LECTOR (DE DANIEL PENNAC)
1. El derecho a no leer.
Aceptemos de una vez que hay gente a la que leer puede no gustarle... allá ellos; dice Pennac: "La idea de que la lectura humaniza al hombre es justa en su conjunto, a pesar de que existen algunas excepciones deprimentes. Se es sin duda un poco más humano, si entendemos por eso un poco más solidario con la especie (un poco menos fiera), después de haber leído a Chejov que antes. Pero cuidémonos de flanquear este teorema con el corolario según el cual todo individuo que no lee debería ser considerado a priori como un bruto potencial o un cretino redhibitorio. Si lo hacemos convertiremos la lectura en una obligación moral, y este es el comienzo de una escalada que nos llevará rápidamente a juzgar, por ejemplo la moralidad de los libros mismos".
2. El derecho a saltarse páginas.
Si una historia (sobre todo las prosas morosas y detallistas del siglo XIX, podemos agregar) abunda en fragmentos que nos desesperan o aburren, es mejor dejarlos pasar que renunciar del todo a la obra. Así dice Pennac que hizo en su infancia con La Guerra y la Paz: devoró la historia de amor y descartó las páginas sobre política y estrategias bélicas.
3. El derecho a no terminar un libro.
Y así como se puede esquivar algunas partes centrales en un libro, se puede obviar su final. Para Pennac, nada (¡y menos el temor a ser juzgados como perezosos o ignorantes por otros!) justifica que leer se convierta en una obligación. Si un libro comienza a aburrirnos, dejémoslo para otro momento... o para otro lector.
4. El derecho a releer.
Dice Pennac: "Releer lo que me había rechazado antes, releer sin saltarse una línea, releer desde otro ángulo, releer para verificar, sí… nos concedemos todos estos derechos. Pero releemos sobre todo gratuitamente, por el placer de la repetición, la alegría de los reencuentros, la puesta a prueba de la intimidad. Otra vez, otra vez, decía el niño que fuimos…".
5. El derecho a leer cualquier cosa.
Sí. A leer literatura estereotipada, comercial, que repite una fórmula... si la disfrutamos. Que nadie se rasgue las vestiduras. Según Pennac, tarde o temprano, hechizados por la lectura en sí misma, daremos con textos mejores (más verdaderos, que no ocultan la complejidad de las cosas) y nos haremos adictos a ellos. Tenderemos (pero naturalmente, sin imposiciones ni vergüenzas) a buscar escrituras más auténticas y profundas.
6. El derecho al bovarismo (enfermedad textualmente transmisible).
Leer febrilmente, vibrar de emoción, obsesionarnos por un texto o personaje es válido (y no una etapa inmadura que debemos superar).
7. El derecho a leer en cualquier parte.
En cualquier parte y haciendo diferentes cosas. Tomando sol. Viajando. Caminando. Adormeciéndonos. Comiendo. Agreguen sus variantes.
8. El derecho a picotear.
Leer de aquí y de allá, varios libros a la vez. O abrir un volumen en cualquier lugar y leer con toda intensidad la página casual... para cerrar el libro hasta otra temporada. "Cuando no se tiene el tiempo ni los medios para tomarse una semana en Venecia -argumenta Pennac-, ¿por qué rehusarse el derecho de pasar allí cinco minutos?".
9. El derecho a leer en voz alta.
De poner nuestro cuerpo, nuestra voz, nuestra saliva, nuestra interpretación en la lectura. Pero también, por supuesto, derecho a leer en voz baja.
10. El derecho a callarnos.
O derecho a mantener con el texto una relación compleja, extraña, personal e intransferible. "La lectura es una compañía que no ocupa el lugar de ninguna otra y a la que ninguna compañía distinta podría reemplazar. No le ofrece [al lector] ninguna explicación definitiva sobre su destino, pero teje una retícula apretada de complicidades entre la vida y él. Ínfimas y secretas complicidades que hablan de la felicidad paradójica de vivir, al tiempo que iluminan el absurdo trágico de la vida".
Aceptemos de una vez que hay gente a la que leer puede no gustarle... allá ellos; dice Pennac: "La idea de que la lectura humaniza al hombre es justa en su conjunto, a pesar de que existen algunas excepciones deprimentes. Se es sin duda un poco más humano, si entendemos por eso un poco más solidario con la especie (un poco menos fiera), después de haber leído a Chejov que antes. Pero cuidémonos de flanquear este teorema con el corolario según el cual todo individuo que no lee debería ser considerado a priori como un bruto potencial o un cretino redhibitorio. Si lo hacemos convertiremos la lectura en una obligación moral, y este es el comienzo de una escalada que nos llevará rápidamente a juzgar, por ejemplo la moralidad de los libros mismos".
2. El derecho a saltarse páginas.
Si una historia (sobre todo las prosas morosas y detallistas del siglo XIX, podemos agregar) abunda en fragmentos que nos desesperan o aburren, es mejor dejarlos pasar que renunciar del todo a la obra. Así dice Pennac que hizo en su infancia con La Guerra y la Paz: devoró la historia de amor y descartó las páginas sobre política y estrategias bélicas.
3. El derecho a no terminar un libro.
Y así como se puede esquivar algunas partes centrales en un libro, se puede obviar su final. Para Pennac, nada (¡y menos el temor a ser juzgados como perezosos o ignorantes por otros!) justifica que leer se convierta en una obligación. Si un libro comienza a aburrirnos, dejémoslo para otro momento... o para otro lector.
4. El derecho a releer.
Dice Pennac: "Releer lo que me había rechazado antes, releer sin saltarse una línea, releer desde otro ángulo, releer para verificar, sí… nos concedemos todos estos derechos. Pero releemos sobre todo gratuitamente, por el placer de la repetición, la alegría de los reencuentros, la puesta a prueba de la intimidad. Otra vez, otra vez, decía el niño que fuimos…".
5. El derecho a leer cualquier cosa.
Sí. A leer literatura estereotipada, comercial, que repite una fórmula... si la disfrutamos. Que nadie se rasgue las vestiduras. Según Pennac, tarde o temprano, hechizados por la lectura en sí misma, daremos con textos mejores (más verdaderos, que no ocultan la complejidad de las cosas) y nos haremos adictos a ellos. Tenderemos (pero naturalmente, sin imposiciones ni vergüenzas) a buscar escrituras más auténticas y profundas.
6. El derecho al bovarismo (enfermedad textualmente transmisible).
Leer febrilmente, vibrar de emoción, obsesionarnos por un texto o personaje es válido (y no una etapa inmadura que debemos superar).
7. El derecho a leer en cualquier parte.
En cualquier parte y haciendo diferentes cosas. Tomando sol. Viajando. Caminando. Adormeciéndonos. Comiendo. Agreguen sus variantes.
8. El derecho a picotear.
Leer de aquí y de allá, varios libros a la vez. O abrir un volumen en cualquier lugar y leer con toda intensidad la página casual... para cerrar el libro hasta otra temporada. "Cuando no se tiene el tiempo ni los medios para tomarse una semana en Venecia -argumenta Pennac-, ¿por qué rehusarse el derecho de pasar allí cinco minutos?".
9. El derecho a leer en voz alta.
De poner nuestro cuerpo, nuestra voz, nuestra saliva, nuestra interpretación en la lectura. Pero también, por supuesto, derecho a leer en voz baja.
10. El derecho a callarnos.
O derecho a mantener con el texto una relación compleja, extraña, personal e intransferible. "La lectura es una compañía que no ocupa el lugar de ninguna otra y a la que ninguna compañía distinta podría reemplazar. No le ofrece [al lector] ninguna explicación definitiva sobre su destino, pero teje una retícula apretada de complicidades entre la vida y él. Ínfimas y secretas complicidades que hablan de la felicidad paradójica de vivir, al tiempo que iluminan el absurdo trágico de la vida".
lunes, 30 de abril de 2012
LOS AMIGOS DE LA BIBLIOTECA (3º Premio Certamen de Cuento Infantil "Asociación de amigos de la biblioteca")
Un día Beatriz y yo íbamos por la calle. De repente, vimos que las
piedrecillas del camino empezaron a saltar y oímos pisadas. ¡Se me olvidó que
aquel día era el Cascamorras!
Corrimos todo lo que pudimos pero la gente nos alcanzó. Beatriz y
yo nos separamos, no sabíamos donde estábamos, pero... ¡menos mal que tenía a Moky! Él
encontró a Beatriz y después la salida.
Por desgracia, ¡aún seguía viniendo más gente! Huimos y, mientras
mirábamos atrás, chocamos con una vieja puerta. Teníamos dos opciones:
1. Que una multitud de
corredores nos atropellara o
2. Entrar en una casa
siniestra.
No lo pensamos dos veces y elegimos entrar en la casa.
Era una casa muy grande, vieja y estaba llena de telas de araña.
Lo que más me llamó la atención fueron esas largas escaleras. Sin pensarlo,
subí y encontré muchas estanterías llenas de libros. Había uno al que no podía quitarle la vista.
Lo intenté coger, pero no llegaba. Moky, que nunca se separa de mí, cogió
carrerilla, saltó y lo atrapó. ¡Qué perro más listo! Ese libro tenía algo que
lo hacía especial, estaba lleno de magia,
lo raro es que no era de héroes ni de fantasía, ni cualquier cosa por el
estilo... Le di la vuelta y leí el título: “Monster High”. Pero... ¿qué significaba?
Bajé corriendo y se lo enseñé a Beatriz. Ella me dijo: - ¡Vamos,
ya tendrá que haber pasado toda la gente, se asomó y...¡la gente corrió delante
de ella y le echaron tierra en la cara!
- Vale, todavía no ha pasado la gente.
- Este libro es muy raro, es algo misterioso.
- ¡Ábrelo!
- No sé, me da cosa.
- Anda, trae, ya lo abriré yo.
- ¡No! ¡Espera!
Al abrir el libro nos transportamos a otra dimensión. Aquel lugar
estaba lleno de monstruos.
Había un edificio largo y grande incluso. ¡Tenía un campanario! El
cartel de bienvenida decía:
“BIENVENIDOS A MONSTER HIGH” ya teníamos la respuesta ¡Monster High era un
instituto monstruoso!
Estábamos nerviosas, a punto de estallar. Vimos otra vez el libro,
y teníamos que superar todas las clases del día. Por fin salimos y nos encontramos a mi hermana Marina que nos
dijo:
- ¿Que hacéis metidas en la biblioteca
abandonada?
- Esa casa ¡Era una biblioteca!
- Claro, la lástima es que la van a tirar.
- Beatriz, hermana ¡Tengo una idea!
Al siguiente día empezamos a limpiarla, y entre Beatriz y yo nos
ocupamos de la biblioteca. Todos los días venía cada vez más gente ¡vaya fama!
Moky nos ayudó ocupándose de que nadie
robara y mi hermana a traernos los libros. El libro de Monster High se guardó
en una vitrina en símbolo de aquella magia tan especial que nunca se perdió.
Esther Aguilera Gallego 5º
jueves, 26 de abril de 2012
MI AVENTURA (2º Premio del Certámen de cuento infantil "Asociación de amigos de la biblioteca"
Como todos los días Lucía se dirigía a la
biblioteca para leer otro libro. Era una niña baja, con el pelo corto, morena, los ojos grandes y marrones. Vestía un vestido vaquero con
flores bordadas de muchos colores y unas sandalias. Era muy buena, callada, sincera, amable, cariñosa... Le
encantaba leer libros de aventuras, princesas, piratas, etc.
Un día se quedo tan entretenida leyendo que cerraron la
biblioteca. Se dio cuenta, pero no pudo hacer nada. Tendió una chaquetas en el
suelo se tumbó y empezó a leer, había
cogido un libro de Monster High y otro
de las fiestas de Guadix. En el libro de Monster High sus protagonistas emprendían una gran aventura.
Se quedó leyendo el libro de Monster High y el de las fiestas de Guadix que hablaba
del Cascamorras. Las Monster High se
pusieron celosas porque solo estaba leyendo la historia de Cascamorras. Estas
decidieron salir del libro para asesinar al Cascamorras y que Lucía les prestara atención solamente a
ellas.
Surgió la magia: las Monster High salieron .Como Lucía les impedía
el paso, la ataron en una silla, se metieron en el libro del Cascamorras.
El Cascamorras también salió al mundo real y desató a Lucía. Ella busco
otro libro de héroes que le pudieran ayudar a salvar el mundo.
De pronto yo salí con los super héroes y empezamos a dar
cachetadas. El Cascamorras se volvió loco. Fueron por toda la Tierra y destruyéndolo
todo.El mundo se quedó deshabitado. Luego fueron
al país de las Monster High. Llegaron a las casas de todas ellas y su
madre las castigó a todas. Como castigo tenían que ayudar a limpiar las
calles de su ciudad y las de Guadix. Pero había otro problema y es que el Cascamorras
seguía destruyéndolo todo. Los super héroes nos fuimos a intentar detenerlo,
pero no pudimos. El Cascamorras se fue a una fuente para que nadie pudiera ir a
por él.Los súper héroes teníamos miedo del agua, entonces
volvieron a su libro.
A
Lucía se le ocurrió una idea: un chico que era novio de Cleo (una momia
egipcia) si se quitaba las gafas podía convertir con la mirada a alguien o a algo en piedra. Le pidió
ayuda. Se quito las gafas y convirtió al
Cascamorras en una estatua que está en el barrio de San Miguel. Todo el
problema ya se había solucionado.
Por la mañana abrieron de nuevo la
biblioteca. Lucía salió de allí sin explicar nada y cada noche se quedaba a vivir otra nueva
aventura. Se lo pasaba genial gracias a la magia de la lectura
¡Me encanta la lectura!
Lucía Reyes López
martes, 24 de abril de 2012
UN CUENTO MEZCLADO (1º Premio Certámen de Cuento Infantil "Asociación de amigos de la bilbioteca")
Había una vez un niño llamado Saúl que no
se acordaba de los cuentos, su profesor Carlos intentaba remediarlo llevándolo
a la biblioteca y al Cascamorras.
En la biblioteca, Saúl sólo leía libros
sobre Monster High, magia, héroes… y después del Cascamorras, le preguntaba qué
había pasado, pero nunca se acordaba de nada.
El profesor no avanzaba nada con Saúl.
Carlos pasó de los cuentos a los mapas, pero Saúl no se acordaba ni siquiera de
un continente, ni de su país, ni de su comunidad autónoma, ni de su ciudad, ni
de su pueblo; no se acordaba de nada y lo peor era que tenía que hacer su
primer examen de un cuento leído. Sus
compañeros le apoyaban, pero él no tenía esperanza, no se confiaba tanto. Él sabía
que no podía hacer nada con ese examen y justo esa misma tarde, en la
biblioteca encontró un libro que se titulaba “Un cuento mezclado” en el que
aparecían Monster High, magia, héroes… y desde aquel instante recordó todos los
cuentos. Aprobó el examen y cuando iba a la biblioteca siempre cogía ese libro
que tanto le gustaba porque le había salvado de aquel infierno en el que no
podía recordar nada.
Saúl ya recordaba su continente, su país,
su comunidad autónoma, su ciudad, su pueblo… no se le olvidaba nada, hasta se
acordó de lo que pasó en el Cascamorras, Sí,sí, todo, cada segundo, cada minuto
y todo se lo debía a ese mágico libro.
Todo lo que le gustaba estaba en aquel
libro que curaba ese tipo de enfermedades tan extrañas como aquella.
Fabián Saavedra Balinot. Cuarto de
primaria.
C.E.I.P. “Reina Isabel” Purullena
12 de abril de 2012
jueves, 19 de abril de 2012
ACTIVIDADES A REALIZAR DURANTE LA SEMANA DEL LIBRO
- HASTA EL 16 DE ABRIL: CONCURSO DE CUENTO BREVE PARA NIÑOS. Entrega de trabajos en la Biblioteca. Entrega de premios en la Fiesta del Libro
- DESDE EL 11 AL 18 DE ABRIL: INTERCAMBIO DE LIBROS. Recogida de libros en la Biblioteca para intercambiar los libros. el día del intercambio: DÍA 23 DE ABRIL DE 4 A 6 DE LA TARDE en la puerta del teatro Mira de Amescua.
- DESDE EL 16 AL 20 DE ABRIL. LECTURAS DE CUENTOS POR LOS COLEGIOS.
- 20 DE ABRIL VIERNES; 6:30 DE LA TARDE en la Biblioteca. TALLER PARA CONTAR MIL CUENTOS. Para niños de 3 a 9 años.
- DÍAS 18, 19 Y 20 DE ABRIL: MESA CON LIBROS DE EXPURGO DE LA BIBLIOTECA. En el patio del ayuntamiento.
- DÍAS 23, 24 Y 25 DE ABRIL. FERIA DEL LIBRO: LIBRERÍAS EN LA CALLE. Este año las principales librerías de Guadix sacarán sus libros a la calle.
- DIA 23 ABRIL. LUNES. 6 TARDE. En el Teatro Mira de Amescua. FIESTA DEL LIBRO: Magia, cuentos, juegos, regalos y diversión para todos. Además entregaremos los libros del JUEGO DEL AMIGO INVISIBLE. Intervienen el círculo de MAGOS DE LA PEZA.
JUEGO DEL AMIGO INVISIBLE:
Recogida de regalos en la biblioteca. Entrega de regalos en la Fiesta del Libro
* *
* * * * * * * * * * * *
ORGANIZA:
Biblioteca Municipal. Área de Cultura del Excmo.
Ayuntamiento de
Guadix
COLABORAN:
- Accicopias
- Asociación de Amigos de la Biblioteca
- Luis Arza y El círculo mágico de La Peza
- José Miguel Linares / Entrelente
- Carlos Salmerón / Televisión Comarca de Guadix. TCG
- Librerías de Guadix
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